
El Doctor Alfredo Lau ofreció una
conferencia en el centro Dellser -- FOTO Juan José Olivares
Está comprobado que el escozul (veneno del alacrán
Rophalurus junceus) "no tiene ningún tipo de interferencia con
otros tratamientos que se aplican contra el cáncer, como la
cirugía, los citostáticos, la quimioterapia o las radiaciones.
Pero sí mejora la calidad de vida de los enfermos con cáncer
avanzado", señaló en entrevista el doctor Alfredo E. Lau, médico
cirujano y catedrático del hospital León Cuervo de la ciudad
cubana de Pinar del Río, quien dictó una conferencia en el centro
de salud Dellser, el cual tiene un acuerdo con Labiofam, para
promover en México sus productos de salud, entre los cuales está
el escozul.
El galeno, con amplia experiencia en la clínica oncologíca,
aseguró: "No podemos quitar a nuestros enfermos la posibilidad de
otra alternativa. Para mí es bueno todo lo que lo sea para mis
enfermos. No puedo decir que el escozul no sirve. Cuando uno tiene
un enfermo con cáncer, puede aspirar a curar, a aumentar el tiempo
de vida o mejorar su calidad de vida, usando todas las armas,
aunque no le podamos prolongar la existencia. Hemos visto que con
el escozul la calidad de vida mejora enormemente", pero no se
puede hablar de curar, ya que, "es muy difícil valorarlo. ¿Por
qué? Porque se ha usado siempre que los métodos convencionales de
cáncer han agotado sus funciones, en estadios nivel 4; es como
pedir que una planta de olmos dé peras".
Afirmó Lau que para recomendar como académico el escozul es
necesario que las personas acepten el tratamiento, pero sabiendo
que las investigaciones no han llegado a su fin y que aún no es un
medicamento totalmente recomendado por Salud Pública de Cuba.
"Hay en la actualidad no sólo tratamientos tradicionales de
citostáticos, radiaciones y cirugía; están surgiendo una serie de
elementos que se denominan la bioterapia del cáncer, en la que se
halla de todo: cirugía de genes, elementos promotores de
inmunogenicidad, agentes mutantes y otros que acelaran el proceso
de apoptosis (muerte celular programada), como el escozul."
Alfredo Lau asevera que algunas de las acciones en las que se
han demostrado la efectividad del veneno del alacrán, son promover
la apoptosis y eliminar la engeogénesis. Además, está probado que
limita la cantidad de sangre que puede entrar al tumor; "para que
un tumor crezca necesita de más sangre y nutrientes que el tejido
circunyacente; por lo tanto, si limitamos la cantidad de sangre
que entra a ese tumor y la cantidad de nutrientes, llega un
momento en que éste puede detener su crecimiento o hasta
desaparecer. En eso funciona el escozul".
Centro de salud Dellser
En días pasados el doctor Lau ofreció una serie de conferencias
sobre el cáncer en Dellser, centro de salud dedicado a las
terapias con productos naturales, como las flores de Bach y el
escozul, en torno del cual se aspira a firmar un convenio de
colaboración con el Ministerio se Salud cubano para su
distribución y venta en México.
Recientemente el Ministerio de Salud cubano señaló que Labiofam
analiza el producto con asesoría del Centro para el Control
Estatal de la Calidad de los Medicamentos, con el objetivo de
precisar la forma de someterlo a ensayo clínico "con vistas a su
futuro registro sanitario como medicamento natural". Los reportes
sobre el empleo del preparado no son "evidencia científicamente
documentada y reconocida por las autoridades sanitarias" de Cuba,
pero "las referencias sobre sus efectos y curas son sugerentes de
una posible actividad y utilidad terapéutica".
El diario oficial cubano Granma reportó el 3 de octubre
de 2003 que más de 70 mil personas se habían aplicado la
sustancia. Consignó informes de "notable mejoría, incremento de la
calidad de vida y erradicación total de las protuberancias en la
mayoría de los enfermos" de algunos tipos de cáncer. El diario
agregó que el escozul es parte de un proyecto nacional de
investigación del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente.
Al respecto el doctor Lau dijo que "hay una responsabilidad del
Ministerio de Salud Pública con las personas, porque no se puede
obviar lo que hasta hoy ha sido ciencia constituida y empezar a
probar con algo que puede tener un futuro enorme, como el escozul".
El escozul es el producto del veneno del Rophalurus junceus,
que sólo se reproduce en cautiverio en las provincias de
Guantánamo, Cuba, y fue descubierto por el biólogo cubano Misael
Bordier.
Más informes Dellser, Euler 128, mezanine
B, Polanco; 5203-7049, tonytoxina@hotmail.com y
clara
Articulo publicado con
autorización de
La
Jornada (UNAM)
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